Mi trabajo se basa en gran medida en el comportamiento humano. Sobre todo cómo se configura a lo largo de la historia, las culturas y las sociedades. ¿Cómo evoluciona, crece y cambia el comportamiento humano nuestra relación con el medio natural, como si fuera algo externo a nosotros? En las sociedades “modernizadas”, el comportamiento humano intenta reafirmar la idea de que la humanidad es superior al mundo natural. Pero por mucho que los humanos puedan moldear el paisaje y el mundo natural: todavía somos solo una parte de él.

Me gusta considerar diferentes materiales y técnicas artísticas como lenguajes sin nacionalidad; pueden ser entendidos e interpretados por cualquiera que los encuentre. Valoro la diversidad y el descubrimiento en mi trabajo, ya que siento que el “lenguaje” de cada pieza se puede interpretar libremente y, como resultado, ser más inclusivo.

A lo largo de mi carrera creativa, la voluntad de aprender y descubrir nuevos materiales y técnicas me ha empujado a estudiar y desarrollar diferentes prácticas (siendo la escultura mi medio más prolífico). Los materiales que utilizo (madera, piedra, metal, arcilla, yeso, cemento, bronce, plata, materiales reciclados) se eligen para que formen parte de la identidad de una obra de arte. Con ese fin, investigo nuevos procesos y técnicas asociados con cada material y medio que me permite aceptar y comprometerme con cada nuevo paso en mi desarrollo. Dando como resultado una obra de arte que es personal y atractiva.